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Una respuesta a la pregunta:

¿Que quiso decir Ellen White cuando empleó frases como “tercera persona de la Deidad”, “tres personas vivientes en el trio celestial”, “los tres seres santos en el cielo”, “los tres grandes poderes del cielo”, “los tres poderes mas elevados en el universo, y  “los tres dignitarios en el cielo?

Introducción

Existe un número de citas en el Espíritu de Profecía que pueden indicar que la Deidad consiste de tres seres separados. El propósito de este documento es examinar estas citas a la luz de toda la evidencia disponible.

Primeramente quiero presentar los antecedentes históricos de la utilización de estas citas que facilitaran un alto nivel de conexión entre nosotros, y luego avanzar desde ahí.

Contexto y uso de estos términos

En primer lugar observemos la secuencia dando prioridad a la secuencia y el uso:

Cita

Búsqueda

“tres grandes poderes del cielo”

29 entradas, 15 fuentes originales

“tres poderes más elevados”

12 entradas, 6 fuentes originales

“tercera persona de la Deidad”

12 entradas, 6 fuentes originales

“el nombre triple”

7 entradas, solo una fuente original

“las tres personas vivientes del trío divino”

5 entradas, solo una fuente original

“tres grandes dignitarios”

4 entradas, solo una fuente original

A continuación, observe las fechas donde primero toman lugar y el número de veces publicadas por cada expresión:

Tercera persona de la Deidad

1896, 1897, 1898, 1904, 1905, 1908

El nombre triple

1900

Tres grandes poderes del cielo

1901, 1902, 1903, 1904, 1905, 1907, 1910

Tres poderes mas elevados

1904, 1905, 1907, 1908, 1909

Tres grandes dignitarios, tres seres divinos, tres personas del trio celestial

1906

1. No hay discusión concerniente a los tres Poderes

No hay ninguna duda en cuanto a que existen “tres poderes” o “tres poderes más elevados”. Esto es claramente revelado en las Escrituras.

1. “El poder del Altísimo” Lucas 1:35; “el poder de Dios” Rom 1:16

2. “Cristo el poder y la sabiduría de Dios” 1 Cor 1:24; “el poder de nuestro Señor Jesucristo” 1 Cor 5:4

3. “Por el poder del Espíritu Santo” Rom 15:13; “en el poder del Espíritu de Dios”; Rom 15:19

2. La línea divisoria – herencia versus vida auto-originada

Aunque no existe una controversia referente a la existencia de los tres poderes más elevados, hay una diferencia en la comprensión de la relación que existe entre estos tres poderes.  Se asume en esta cuestión que estos tres poderes son todos auto-originados sin posibilidad de herencia. Someto este punto para su consideracion. Existe la suposición de que la herencia descalifica a una persona de ser considerada Divina.

Esta suposición se refleja inadvertidamente en la cita levemente malinterpretada de la frase “tres personas vivientes en el trío celestial”. La frase en realidad dice “tres personas vivientes del trío celestial”. ¿Cual es la diferencia entre “en” y “del”? La palabra “en” da el sentido de algo que está “dentro de algo”, mientras que la palabra “del” da el sentido de algo que “emerge” o “sale de”. Por supuesto esto no necesariamente altera el significado pero desde mi punto de vista, se inclina a una relación de los tres poderes “saliendo” de una sola fuente. Ofreceré varias consideraciones para la divinidad heredada como la forma mas normal, literal y gramatical de leer las Escrituras y los escritos de Ellen White.

A. Términos usados para referirse al Padre y al Hijo

¿Cual es el significado normal, literal y gramatical de estos términos?

(Ver este estudio: http://www.fuentes-de-aguas-vivientes.com/?pag_id=69) para leer las variadas expresiones usadas para referirse al Padre y al Hijo, Hijo de Dios, el Padre y su Hijo. Todas estas referencias hablan de la realidad del Hijo saliendo del Padre. La lectura cuidadosa de la última sección del volumen 8 de los Testimonios indica claramente la identidad de Padre e Hijo. Por ejemplo:

Las escrituras indican claramente la relación entre Dios y Cristo, y traen a la vista claramente la personalidad e individualidad de cada uno. “DIOS, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo á los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo: El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó á la diestra de la Majestad en las alturas, Heb 1:4  Hecho tanto más excelente que los ángeles, cuanto alcanzó por herencia más excelente nombre que ellos. Heb 1:5  Porque ¿á cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, Hoy yo te he engendrado? Y otra vez: Yo seré á él Padre, Y él me será á mí hijo?  Dios es el Padre de Cristo; Cristo es el Hijo de Dios. A Cristo ha sido dada una posicion exaltada. Ha sido hecho igual al Padre. Todos los consejos de Dios estan abiertos para su Hijo. Ellen White, Joyas de los testimonios, t. 3, p. 266

En el primer párrafo Ellen White afirma la clara relación de Padre e Hijo. En el párrafo dos ella apoya esta relación y distinción con Hebreos 1:1-5 y luego en el párrafo 3 dice claramente que Dios es el Padre de Cristo, Cristo es el Hijo de Dios. El significado normal, literal y gramatical de esto es directo. Se trata simplemente de expresar la comprensión literal de los términos “Padre” e “Hijo”.

Tal como James White dijo:

“El lenguaje sencillo de las Escrituras representa al Padre y al Hijo como dos personas distintas. Con este punto de vista sobre el tema, el lenguaje que habla del Padre y del Hijo” tiene sentido y fuerza. James White, Review and Herald, junio 6, 1871.

También podríamos mencionar Proverbios 8:22 donde Ellen White hace una referencia directa acerca de “salído de” (traducción literal de “brought forth”. Versión King James).

El Señor Jesucristo, el divino Hijo de Dios, existió desde la eternidad como una persona distinta, y sin embargo era uno con el Padre. Era la excelsa gloria del cielo. Era el Comandante de las inteligencias celestiales, y el homenaje de la adoración de los ángeles era recibido por él con todo derecho. Esto no era robar a Dios” “El SEÑOR me poseyó al principio de Su camino” El declara, “Antes de Sus obras de tiempos pasados. Desde la eternidad fui establecida, desde el principio, desde los orígenes de la tierra. Cuando no había abismos fui engendrada, cuando no había manantiales abundantes en aguas. Antes que los montes fueran asentados, antes que las colinas, fui engendrada, Cuando El no había hecho aún la tierra y los campos, Ni el polvo primero del mundo.  Cuando estableció los cielos, allí estaba yo; Cuando trazó un círculo sobre la superficie del abismo”. Review and Herald, Abril 5, 1906.

Otra vez:

“A través de Salomon, Cristo declaró: ‘El SEÑOR me poseyó al principio de Su camino, Antes de Sus obras de tiempos pasados. Desde la eternidad fui establecida, desde el principio, desde los orígenes de la tierra. Cuando no había abismos fui engendrada, Cuando no había manantiales abundantes en aguas. Antes que los montes fueran asentados, Antes que las colinas, fui engendrada”’ Signs of the Times, Agosto 29, 1900

Una vez más:

Y el Hijo de Dios declara referente a si mismo: El SEÑOR me poseyó al principio de Su camino, Antes de Sus obras de tiempos pasados. Desde la eternidad fui establecida […] Cuando señaló los cimientos de la tierra, Yo estaba entonces junto a El, y era Su delicia de día en día, Regocijándome en todo tiempo en Su presencia. Proverbios 8:22-30. Patriarcas y Profetas, p. 34, 1890.

No veo ninguna referencia a personificación, metáfora, o simbolismo en las citas anteriores, tales conceptos no surgieron hasta la década de 1950.

B. Salido

Juan 8:42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió.

La palabra “salido” de la concordancia Strong, de G1537, G1831, y G2604, lit. o fig.; origen, de donde procede el movimiento o acción, partir, proceder, salir. Esta palabra está acoplada con la palabra “venir” que significa arribar o llegar. Si la palabra salido no se lee literalmente como “proceder” o “salir”, sino que solamente se lee como “venir”, entonces tendríamos que entender que Jesús dijo, “yo vine, y vine de Dios”, lo cual sería una duplicación inadecuada. Cuando la doctrina de herencia es aplicada, entonces el pasaje evita esta duplicación y se lee literal y gramaticalmente de forma normal.

Esta salida del Padre es repetida varias veces en las Escrituras. Por ejemplo:

Juan 16:27  pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí (procedí) de Dios.

E.J. Waggoner mencionó con regularidad a Juan 8:42 y 16:27 en su presentación de Cristo[1]

Juan 16:28  Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.

Los discípulos responden en el versículo 29, “He aquí que ahora hablas claramente”, y en el versículo 30 “por esto creemos que has salido de Dios”. Jesús menciona esto en la oración a su Padre:

Juan 17:8  Ellos […] han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

Una vez más Jesús se refiere a dos eventos: haber salido del Padre, y haber venido o haber sido enviado del Padre.

C. Unigénito

Juan 1:14 Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito [Strong: solo, único. Diccionario bíblico: único de su clase, singular] del Padre) lleno de gracia y de verdad. Estoy consciente de la redefinición que los estudiosos actuales le han dado a la palabra, pero la posibilidad de “solo único” solamente se podría negar asumiendo que la vida de Cristo es auto-existente. Ellen White afirma:

Una oferta completa se ha hecho, “porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito”, –no un hijo por creación, al igual que los ángeles, ni un hijo por adopción, como es el pecador perdonado, sino un hijo engendrado en la imagen misma de la persona del Padre, y en todo el resplandor de su majestad y gloria, uno igual a Dios en autoridad, dignidad, y perfección divina. En él habitó corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Ellen White, Signs of the Times, Mayo 30, 1895.

El Padre Eterno, el que no cambia, dio a su Hijo unigénito, arrancado de su seno, a aquel que fue hecho a la misma imagen de su persona, y lo envió a la tierra para revelar cuánto amaba él a la humanidad. Elena G. de White, Review and Herald, 9 de julio de 1895, párr. 13

Para ver una lista completa de las citas de Ellen White sobre “unigenito” ver mi articulo El Hijo unigénito en los escritos de Ellen White.

D. Expresa Imagen

El término expresa imagen también habla de herencia. Ustedes están familiarizados con este pasaje:

Hebreos 1:3 Él es el resplandor de la gloria de Dios. Es la imagen misma de lo que Dios es.

El término expresa imagen significa: 5481. χαρακτήρ jaraktér; de lo mismo que 5482; grabador (la herramienta o la persona), i.e. (por impl.) grabar ([«carácter»], la figura estampada, i.e. copia o [fig.] representación) exacta:—imagen misma.

Este término no es simplemente semejanza, como es usado en Colosenses 1:15, sino que es una copia exacta, la imagen estampada de la original. Esto queda completamente dentro del contexto de herencia mencionado en el versículo 4. Sin embargo, para que el Padre y el Hijo sean idénticos, necesitaríamos una declaración diciendo que el Padre es la expresa imagen del Hijo, pero esto nunca ocurre. Una expresa imagen significa una copia, y una copia significa que una ha venido de la otra.

E. Hecho a nuestra imagen

La creación de Adán y Eva sirven como una poderosa ilustración del Hijo saliendo del Padre. He dedicado el capitulo 31 de mi libro, El Regreso de Elías para establecer este paralelo. Sin embargo, para simplificar, yo cuestiono el significado literal y gramatical de los siguientes pasajes:

Después que la Tierra fue creada, con su vida animal, el Padre y el Hijo llevaron a cabo Su propósito, planeado antes de la caída de Satanás, de hacer al hombre a Su propia imagen. Ellos habian operado juntos en la creación de la Tierra y de cada ser viviente sobre ella. Y ahora dijo Dios a Su Hijo: "Hagamos al hombre a Nuestra imagen". La História de la Redención, págs. 20-23.

Dios, en concilio con su Hijo, formó el plan de la creación del hombre a imagen de ellos [dos]. Review and Herald, February 24, 1874.

James White lo expresó de esta forma:

Nosotros no negamos la divinidad de Cristo. Nos complacemos en dar completo reconocimiento a las fuertes expresiones de las Escrituras que exaltan al Hijo de Dios. Creemos que Él es la persona divina a quien Jehová se dirigió con la siguientes palabras: “Hagamos al hombre”. James White, Review and Herald, Junio 6, 1871.

Siempre que los eruditos y pastores citan a Génesis 1:26, usualmente indican que “nuestra imagen” sencillamente significa la pluralidad de la Trinidad (ver mi articulo: Dios dijo a su HijoHagamos al hombre a nuestra imagen). Pero Ellen White declara que “nuestra imagen” se refiere a la imagen del Padre y el Hijo; el Padre se dirigió al Hijo con esas palabras. Esta comprensión añade un profundo significado al hecho de que Eva salió de Adán para ilustrar como el Hijo salió del Padre, tal como es expresado en Proverbios 8:22-30.

F. El Mensaje de Waggoner y Jones

Le invito a leer lo que Jones y Waggoner dicen acerca de los versículos bíblicos que mencioné anteriormente, cuando su predicación del mensaje de 1888 estaba en su punto culminante:

Los mensajes que portan las credenciales divinas han sido enviados al pueblo de Dios; la gloria, majestad, la justicia de Cristo, llena de bondad y verdad han sido presentados; la plenitud de la divinidad en Jesucristo ha sido presentado entre nosotros con belleza y hermosura, para encantar a todos aquellos cuyos corazones no estuvieron cerrados con prejuicio. Sabemos que Dios ha obrado entre nosotros. Review and Herald, Mayo 27, 1890.

Ellen White no dijo nada en contra de las expresiones de Waggoner y Jones sobre la divinidad de Cristo. Ella afirma claramente que ellos presentaron a Cristo en toda la plenitud de la Deidad. No puede haber nada mas completo que “toda la plenitud” (para mas detalles ver el capitulo 26 de El Regreso de Elías). Es importante recordar que la profeta afirma que la lluvia tardía comenzó a caer bajo la influencia del mensaje que ellos presentaban.

"El fuerte clamor del tercer ángel ya ha comenzado en la revelación de la justicia de Cristo, el Redentor que perdona los pecados. Este es el comienzo de la luz del ángel cuya gloria llenará toda la tierra". Mensajes Selectos, vol. 1, p. 425.

¿Podría ser que la lluvia tardía había comenzado a caer cuando estos dos hombres presentaron a Cristo como aquel que había salido de Dios? Ellen White afirma claramente que la lluvia tardía comenzó a caer bajo la influencia del mensaje que ellos predicaban, el cual presentaba a Cristo en toda la plenitud de la Deidad. E.G. White, A.T. Jones, e incluso A.G. Daniells indican que el mensaje fue rechazado. Por lo pronto, es lógico que el rechazo del Hijo de Dios durante la década de 1890 que condujo a la aceptación de otro dios, ha evitado el derramamiento de la lluvia tardía por los últimos 120 años. Si usted está de acuerdo con Leroy Froom, N. Pease, L. H. Christian y muchos otros que indican que el mensaje de 1888 fue aceptado, entonces verá sin dificultad que la Trinidad es la culminación del rechazo de 1888, y el triunfo de las eternas verdades como lo expresa Froom.

Sin embargo, todavía tendremos que explicar los 120 años de sequía por falta de lluvia tardía, dos guerras mundiales, donde millones de almas perecieron, y, ¿con que fin? Las cosas que cuestiono aquí tal vez parecerán sin importancia, pero aun así, son preguntas que necesitan respuestas. ¿Por qué Dios permitió que millones sufrieran y murieran, con perdida de vidas en una escala sin precedentes en la historia humana, a menos que algo trágico hubiese tomado lugar en la década de 1890? Algo para reflexionar.

Finalmente, en 1898, Ellen White escribió desde Australia sobre el tema de 1888:

Si el propósito de Dios se hubiera llevado a cabo por su pueblo dando el mensaje de misericordia al mundo, Cristo hubiera venido a la tierra, y los santos hubieran recibido la bienvenida a la ciudad de Dios. AUCR - (Australasian) Union Conference Record, Octubre 15, 1898 párr. 12.

Vayamos un paso mas allá y reflexionemos sobre esta declaración de Ellen White en 1883, antes del mensaje de 1888. El punto de vista de los pioneros estaba firmemente atado al entendimiento literal de 1 Corintios 8:6 de Un Dios y Un Señor, y abarcaba los principios fundamentales de 1872. Si esta comprensión era bíblicamente incorrecta como se afirma hoy, ¿como podría Cristo venir a buscar a un pueblo que realmente no había reconocido su auto-revelación trinitaria?

Si los adventistas, después del gran chasco de 1844, se hubieran aferrado a su fe y hubieran ido unidos en pos de la providencia de Dios que abría el camino, y si hubieran recibido el mensaje del tercer ángel y si lo hubieran proclamado al mundo con el poder del Espíritu Santo, habrían visto la salvación de Dios, el Señor hubiera obrado con poder mediante sus esfuerzos, la obra se habría terminado y Cristo habría venido para recibir a su pueblo y darle su recompensa. Manuscript 4, 1883; Evangelismo p. 696, párr. 12.

Si Cristo hubiese venido antes de 1883, ¿como se hubiese podido manifestar el poder completo de Apocalipsis 18 en un contexto trinitario? ¿Podemos contemplar la posibilidad que el trinitarianismo no era un requisito para el regreso de Cristo, y que efectivatmente, la plataforma puesta por nuestros pioneros era solida?

G. La muerte en la cruz

Uno de los puntos mas cruciales en cuanto a la divinidad heredada de Cristo gira en torno a la muerte en la cruz. Desde una perspectiva trinitaria, la vida auto-originada es fundamental para la calificación de divinidad. El Dr. Barry Harker lo expresa de esta forma:

No existen grados de omnipotencia. Se tiene o no se tiene. No se puede conferir. La igualdad en la Deidad no es en virtud de la relación con Dios. Cada miembro de la Deidad es Dios. La igualdad de poder es un factor crucial que determina membrecía en la Deidad. La relación entre los miembros de la Deidad esta basada en su inherente igualdad. Barry Harker, Evaluación de El Regreso de Elias, pp. 5-27.

Esta percepción de igualdad es lo que nuestros pioneros sentían que era una degradación de la expiación, ya que coloca a Cristo en una posición en la que él en realidad no podía morir. J. H. Waggoner lo declaró con precisión cuando dijo:

Muchos teólogos realmente piensan que con respecto a su dignidad y eficacia, la expiación se basa en la doctrina de la Trinidad. Sin embargo no vemos una conexión entre las dos. Por el contrario, los defensores de esa doctrina caen en la dificultad que parecen ansiosos de evitar. Su dificultad estriba en esto: Ellos toman la negación a la Trinidad como un equivalente a la negación de la divinidad de Cristo. Si este fuera el caso, nos aferraríamos a la doctrina de la Trinidad con tenacidad. Pero este no es el caso. Los que han leído nuestros comentarios sobre la muerte del Hijo de Dios saben que creemos firmemente en la divinidad de Cristo; pero no podemos aceptar la idea de una Trinidad como sostienen los trinitarios, sin renunciar a nuestra idea sobre la dignidad del sacrificio hecho por nuestra redención. J. H. Waggoner, 1884, The Atonement In The Light of Nature and Revelation, pp. 164, 165.

Las palabras de Waggoner se cumplen por completo, al pie de la letra, cuando Woodrow Whidden afirma:

La misma unión de la divinidad con la humanidad en la naturaleza encarnada de Cristo sugiere que a pesar de que la divinidad literalmente no murió, es como si hubiera muerto en la siguiente forma: La divinidad de Cristo, al igual que su humanidad, por su auto-sacrificio, consintió a la muerte paso a paso, camino a la cruz. Al hacer esto la misma naturaleza de la muerte humana de Cristo fue revestida con el infinito valor del amor eterno. Woodrow Whidden. Dios es amor – ¡amor trinitario! Journal of Adventist Theological Society, 17/1 (Primavera 2006) p. 104.

¿Cree usted en la declaración “como si hubiera muerto”, y que lo que ocurrió fue una muerte humana con intención divina? Este es y siempre será la esencia de la cuestión de la expiación. Si la calificación para la divinidad puede ser certificada solamente por un poder auto-originado, entonces, lógicamente es imposible morir. Si esa vida original, no prestada, no derivada, fue heredada, como lo indica claramente Juan 5:26, entonces el aspecto del poder de divinidad se puso a un lado, mientras que el conocimiento divino del Padre que el Hijo poseía permaneció con Él. Si Cristo no puso a un lado el poder que heredó, nunca sabremos si él vivió por el poder de su Padre mientras estaba en la tierra, o si vivió mediante su propio poder. En cualquier momento Satanás hubiera podido acusarle de fraude y Cristo no hubiera podido defenderse.

Una de las pruebas mas contundentes que he encontrado sobre la divinidad heredada por Cristo, es la amplia declaración de que Cristo hubiese podido sufrir una pérdida eterna si hubiese pecado. Un trinitario nunca podría aceptar este punto de vista. Lea cuidadosamente, de forma literal y gramatical, las siguientes citas:

Aunque Cristo se humilló al hacerse hombre, la Deidad aún era suya. Su Deidad no podía desaparecer mientras que se mantenía firme, verdadero, y leal. Signs of the Times, Mayo 10, 1899.

Recuerde que Cristo lo arriesgó todo; “tentado en todo según nuestra semejanza”, Él arriesgó aun  su propia existencia eterna sobre el tema del conflicto. El mismo cielo estaba en peligro por nuestra redención. A los pies de la cruz, recordando que por un pecador Cristo hubiese dado la vida, podemos estimar el valor de un alma”. General Conference Bulletin, diciembre 1, 1895.

Para el honor y la gloria de Dios, su amado Hijo --el Garante, el Sustituto-- fue entregado y descendió a las prisiones del sepulcro. La nueva tumba lo acogió entre sus cámaras de roca. Si un sólo pecado hubiera tentado su carácter, la piedra nunca se hubiese corrido de la puerta de su cámara de roca, y el mundo con su carga de culpabilidad hubiese perecido. Manuscrito 81, 1893; Manuscritos Liberados, No. 846.

Me gustaría tener una explicación de estos pasajes. El Cristo a quien usted adora, ¿hubiese el podido poner en juego su existencia eterna en este conflicto? Si su Salvador hubiese pecado, se hubiese quedado en la tumba para siempre? ¿Arriesgó verdaderamente todo su Salvador? Permítame explicarle: Un Cristo trinitario nunca hubiese arriesgado todo por nosotros y nunca, nunca, estuvo en peligro de tener que quedarse en la tumba para siempre.

El Salvador que yo adoro es un ser maravilloso digno de suprema adoración. Él estaba dispuesto a perderse para siempre por mí. ¡Que riesgo, que amor, que asombrosa condescendencia!

H. La solida Plataforma

Nuevamente se me hizo recorrer esos mensajes, y vi a cuán alto precio había obtenido su experiencia el pueblo de Dios. La obtuvo por mucho padecimiento y severo conflicto. Dios los había conducido paso a paso, hasta ponerlos sobre una plataforma sólida e inamovible. Primeros Escritos, p. 259

Dios estableció una plataforma solida e inamovible para nuestro movimiento. Si es así, entonces esa plataforma tendría como centro a la persona de Jesucristo, porque “nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto”.

Después de pasar la fecha de 1844, escudriñábamos las Escrituras en procura de la verdad como quien busca un tesoro escondido.  Me reunía con los hermanos, y estudiábamos y orábamos fervientemente.  Con frecuencia permanecíamos juntos hasta tarde en la noche, y a veces pasábamos toda la noche orando en procura de luz y estudiando la Palabra.  Vez tras vez esos hermanos se reunían para estudiar la Biblia a fin de conocer su significado y estar preparados para enseñarla con poder.  Cuando llegaban al punto en su estudio donde decían: 'No podemos hacer nada más', el Espíritu del Señor descendía sobre mí y era arrebatada en visión y se me daba una clara explicación de los pasajes que habíamos estado estudiando, con instrucciones indicándonos cómo debíamos trabajar y enseñar con eficacia.  Esa luz nos ayudaba a entender los textos acerca de Cristo, su misión y su sacerdocio.  Me fue aclarada una secuencia de verdades que se extendía desde ese momento hasta el momento en que entraremos a la ciudad de Dios, y yo comuniqué a los demás las instrucciones que el Señor me había dado. Review and Herald, Mayo 25, 1905 párr. 24

Es una simple deducción lógica en mi mente que si los pioneros tenían una visión equivocada de Cristo como el unigénito de Dios, entonces es imposible concebir que la plataforma establecida por ellos fuera inamovible, porque en efecto, como iglesia nos hemos alejado de esa plataforma. ¿Estamos seguros de que como iglesia estamos de pie sobre esa solida plataforma? (Ver mi articulo Ningún otro fundamento en el capitulo 26 de El Regreso de Elías).

Probablemente uno de los pasajes mas directos de Ellen White que tiene sentido para mí en términos de herencia, pero no en términos de auto-origen, es este pasaje:

El Señor Cristo Jesús, el unigénito Hijo del Padre, es verdaderamente Dios en infinitud, pero no en personalidad. Alza tus Ojos p. 365.

Jesús es Dios en infinitud porque El heredó toda la plenitud de la Deidad, pero no en personalidad en el sentido de que él no es “la gran fuente de todo”. (DTG p. 21). Todas las cosas son POR medio de Él (infinitud). Sin embargo todas las cosas son DEL (personalidad) Padre. 1 Corintios 8:6. ¿De que forma comprenderíamos el significado literal y gramatical de que Jesús no es Dios en personalidad?

I. Mi Padre y vuestro Padre

Personalmente, saber que Cristo Jesús es verdaderamente el Hijo de Dios me inspira gran confianza en que Dios es verdaderamente un Padre y sabe lo que significa ser un Padre. El está calificado para ser el Padre del universo porque fue primeramente Padre de su propio linaje en la esfera de la Divinidad. Me ofrece la certeza de que el Padre en verdad quiso decir esas palabras durante el bautismo de Cristo: “He aquí mi Hijo amado, en quien me complazco” (Tyndale). Me da el sentido de posesión y propiedad que fluye hacia nosotros al saber que somos aceptados en el Amado (Efesos 1:6). Esto provee la misma seguridad de aceptación, bendición y amor que mi alma anhela. Esto no lo encuentro en la Trinidad. La aceptación de un poder co-igual, auto-originado, muy poco elimina mis dudas de que alguna vez puedo ser aceptado. Pero sabiendo que Jesús recibió todas las cosas de su Padre aumenta mi confianza en que el Padre me dará todas la cosas que necesito para vivir como un hombre. En efecto, esta es la promesa de Romanos 8:32. Entonces encuentro fortaleza en las palabras “Voy a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios, y a vuestro Dios”. Juan 20:17.

Creo que he dado más que suficiente evidencia sobre la posibilidad de Divinidad mediante herencia. Lo único que afecta esta evidencia es la afirmación que la misma queda invalidada debido a la suposición de una divinidad auto-originada. Muchos estudiosos reconocen que la Trinidad es una doctrina asumida (Ver El Regreso de Elías, capitulo 27), “Asumida como un hecho”. Al asumirla se destruye la forma normal, literal y gramatical en que se leen los términos Padre, Hijo, unigénito, expresa imagen, salí, salido, etc. Incluso, al asumirla, se requiere que todos estos términos tomen un significado simbólico. Esto es altamente riesgoso a la luz de la cita bíblica de “Aquel que tiene al Hijo tiene la vida”. Tener un hijo simbólico es enormemente diferente de tener un Hijo literal.

3. El Espíritu Santo: Representante directo o representante auto-originado emulador

Como hemos dicho anteriormente, no hay duda acerca de los tres poderes celestiales. Es más bien la relación entre los tres poderes lo que está en cuestión.

A. No hay discusión sobre representación.

Estamos de acuerdo que el Espíritu Santo es el representante del Padre y del Hijo. Uno de los textos mas comunes en la Biblia que habla de esta representación es Juan 16:13-14.

John 16:13 Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Creo que todos estamos de acuerdo en que el Espíritu es un misterio que es difícil de definir, Pero el aspecto central del Espíritu es que representa a Dios y a Cristo. El no habla de si mismo, sino que trae la dulce presencia de Cristo para que habite en nuestros corazones. Este es uno de los mas preciosos aspectos del evangelio, cuando Cristo habita en nuestros corazones.

Gal 2:20  Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Col 1:27  a quienes Dios quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria.

1Co 2:16  porque ¿quien ha conocido la mente del señor, para que le instruya? mas nosotros tenemos la mente de cristo.

B. Cual es el proceso de representación

Podríamos arriesgarnos a preguntar ¿como vive Cristo en mí? ¿Como habita Cristo en nosotros y como tener la mente de Cristo? Obviamente que no sabemos como ocurre esto. El Espíritu sopla de donde quiere mas ni sabemos de dónde viene, ni a dónde va; sin embargo es realmente esta cuestión lo que causa división cuando se trata del Espíritu.

El punto de vista trinitario indica que esta representación (la Trinidad) es realmente un proceso de emulación. La personalidad de Cristo se traslada al “ser” del Espíritu Santo en alguna forma, y el Espíritu a través de algún proceso nos dota con las características de Cristo.

Mi entendimiento es que el Espíritu es una agencia del Padre (Juan 15:26; Mateo 10:20) mediante la cual la presencia personal de Él mismo y de su Hijo (Juan 14:23) puede estar en todas partes del universo al mismo tiempo.

C. El Espíritu es una agencia libre, obrando independientemente, pero usada por el Padre como a Él le complace

El Espíritu es una agencia libre, obrando independientemente, pero usada por el Padre como a Él le complace; y la mente humana, el juicio humano, y los métodos humanos no pueden establecer limites a su obra, o prescribir el medio a través del cual él debe operar, de lo que pueden decirle al viento “te ordeno que soples en cierta dirección y que te conduzcas en tal y tal forma”. Signs of the Times, Marzo 8, 1910.

El Espíritu es una agencia libre, que obra de forma independiente, y Dios usa su Espíritu como a Él le complace. Esto es muy importante para mantener un balance. Es libre e independiente en cierto modo, y a al mismo tiempo es una agencia usada por el Padre como a Él le complace. Como Ellen White continua diciendo, no podemos establecer limites de como obra, o como debe operar.

Por lo menos yo veo al Espíritu como al agente del Padre, como su directo representante. El Padre está presente conmigo mediante la agencia del Espíritu.[2] No necesito experimentarlo a través de  otro ser y correr el riesgo de pensar que el Padre realmente no está en mí, sino que tiene un embajador intermediario. Regresando a una cita tocante a los tres poderes celestiales, vemos que estos poderes sirven el propósito del Padre.

En la gran obra final, nos encontraremos con perplejidades con las cuales no sabremos cómo tratar, pero no olvidemos que los tres grandes poderes del cielo están trabajando, que una mano divina está sobre el timón 30 y que Dios hará que se realicen sus[3] propósitos. Evangelism, p. 52 (1902).

Hoy en día algunas personas piensan que el Padre tiene su propia omnipresencia aparte de su Espíritu, lo que presenta un enigma tocante a dos seres que poseen omnipresencia. Si estos dos seres son omnipresentes, entonces en algún momento de intersección se produce una fusión de identidades ya que dos seres no pueden ser omnipresentes. Muchos entienden que Cristo hizo a un lado su omnipresencia, y la tiene mediante el Espíritu Santo, así que la creencia del Espíritu Santo como embajador es más fuerte entre los adventistas.

D. Cristo nuestro Consolador

Al ver al Espíritu como o un agente de poder o representación directa, yo puedo leer todos los pasajes de las Escrituras referentes a Cristo en mi corazón de forma normal y literal.

Cuando leo que tengo la mente de Cristo, entonces entiendo que es la misma mente de Cristo transportada mediante la agencia del Espíritu. No pienso en otro ser involucrado en un proceso de emulación que reproduce la mente de Cristo en mí, sobrentendiendo que él es exactamente lo mismo que Jesús.

El ejemplo mas precioso para mí en cuanto a representación directa es este versículo:

Gal 4:6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!

A través de mi comprensión sobre representación directa, es el mismo Espíritu de Cristo que viene a mi corazón. La primera vez que comprendí esto, lloré de alegría al pensar que es la misma mente y presencia de la persona que caminó por los polvorientos senderos de Israel y fue colgado en la cruz, que habita en mi corazón. Efectivamente, Cristo está con nosotros, incluso hasta el fin del mundo.

Cuando pienso que este proceso toma lugar mediante otro ser, siento a Cristo muy lejano, muy apartado, sin involucrarse conmigo, y no es lo mismo. Incluso si el Espíritu es igual que Cristo, el Espíritu como un ser, no vivió en carne humana, no se enfrentó a tentaciones, y no murió por mí. Cristo hizo todas esas cosas. Es él a quien yo conozco y amo. Con él es que deseo tener un contacto directo porque sé que él me entiende a mí con todas mis aflicciones.

Es por esto que Cristo declaró:

Juan 14:16  Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.

Es otro consolador porque es otro poder además de Cristo. Es la agencia libre, independiente; sin embargo:

Juan 14:18  No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

Cristo ciertamente nos consuela a través de su Espíritu. La forma normal y literal de leer esto, es que Cristo directamente nos consuela mediante esta agencia. Por eso Ellen White dice hablando de Cristo:

El Salvador es nuestro Consolador. Esto lo ha demostrado ser." (8 Manuscript Releases p. 49)

Deberían estudiar el capítulo diecisiete de Juan, y aprender a orar y como vivir la oración de Cristo. Él es el Consolador. Él habitará en sus corazones, haciendo completa su alegría. Sus palabras serán para ellos como pan de vida” Review & Herald, January 27, 1903

Mientras por fe contemplamos a Jesús, nuestra fe perfora la sombra, y adoramos a Dios por su maravilloso amor en dar a Jesús el Consolador. 19 Manuscript Releases p. 297.

Una vez mas, veamos la directa representación en el siguiente pasaje:

El [Cristo] viene a nosotros a través de su Espíritu hoy día. Hemos de reconocerle ahora; entonces le reconoceremos cuando él venga en las nubes de los cielos, con poder y gran gloria. Dios os llama a preparos a recibirle en paz. Review and Herald, Abril 30, 1901

Es esta representación directa a través de la agencia del Espíritu Santo que causa a Pablo a intercambiar a Dios y el Espíritu y Cristo y el Espíritu, porque el Espíritu es un representante directo.

Rom 8:9,10 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia.

E. Omnipresencia de Cristo

No es esencial para nosotros ser capaces de definir con precisión qué es el Espíritu Santo. Cristo nos dice que el Espíritu Santo es el Consolador, y el Consolador es el Espíritu Santo, “El Espíritu de verdad, que el Padre mandará en Mi nombre." Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. [Juan 14:16, 17].Esto se refiere a la omnipresencia del Espíritu de Cristo, llamado el Consolador. 14 Manuscript Releases p.179

No estoy seguro como explicar esto con mas claridad,  por lo menos desde mi punto de vista. La omnipresencia de Cristo es llamada el Consolador. Esto es crucial en mi razonamiento de ver a “los tres poderes” como a dos seres y una agencia libre e independiente, usada por el Padre y el Hijo para estar presente con nosotros. Esta agencia nos trae la persona de Cristo directamente.

Esto nos trae a la frase “la tercera persona de la Deidad”. El Espíritu es una tercera persona por el hecho de que es una agencia libre e independiente, sin embargo es la persona de Cristo que viene a nosotros a través de esta agencia. Yo creo que queda por entendido que el término hablando en la tercera persona quiere decir hablando de usted mismo como si estuviera hablando de otra persona. Esto es un uso completamente legítimo del término tercera persona. Esto es lo que yo veo que Cristo explica en este versículo:

Juan 14:16-18  Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

Ellen White lo explica de esta forma:

Estorbado por la humanidad Cristo no podía estar en cada lugar personalmente, por lo tanto para ventaja de ellos (los discípulos) Él debería abandonarlos para ir a Su Padre y enviar el Espíritu Santo para ser Su sucesor en la tierra El Espíritu Santo es Él mismo desvestido de su personalidad humana e independiente de ella. Él [Cristo] se representaría a sí mismo como presente en todos los sitios por Su Espíritu Santo, como el Omnipresente.” 14 Manuscript Releases p. 23.

Se han hecho atentados para afirmar que desvestido no quiere decir “desnudado” en este caso. Sin embargo este es el uso más común y Ellen White lo usa así en todas las ocasiones que yo he buscado. También se ha sugerido que el antecedente de Él mismo es el Espíritu Santo y no Cristo, pero este argumento presenta la redundancia de las palabras Él mismo y confunde el significado de “Él se representaría a Sí mismo”. Este argumento también asume, que el Espíritu Santo es un ser separado, pero esta asunción no puede usarse para apoyar lo que aun no se ha comprobado.

Poniendo a un lado estas cavilaciones, la declaración presenta un hermoso cuadro del Espíritu Santo como la personalidad de Cristo desvestido del aspecto humano. Es así exactamente como  lo he entendido.

La agencia del Espíritu procediendo de la identidad de Cristo se expresa mas poderosamente de la manera siguiente:

F. Ley de vida para el universo, no solamente para la humanidad

Juan 20:22 Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.

Este aliento es el Espíritu que fluye de Cristo; la fuente de vida. Cristo recibe su vida (Juan 5:26. Es la vida la que es original, que no es prestada ni es derivada; no hay que confundir a la persona con la vida) y entonces, de Cristo fluye este aliento o agua. El principio es sencillo: Hay tres poderes involucrados, con el Hijo representando al Padre y el Espíritu representando al Padre y al Hijo.

Ellen White le llama a esto ley de vida para el universo:

Pero apartándonos de todas las representaciones menores, contemplamos a Dios en Jesús. Mirando a Jesús, vemos que la gloria de nuestro Dios consiste en dar. “Nada hago de mí mismo,” dijo Cristo; “me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre.” “No busco mi gloria,” sino la gloria del que me envió. Juan 8:28; 6:57; 8:50; 7:18.  En estas palabras se presenta el gran principio que es la ley de la vida para el universo. Cristo recibió todas las cosas de Dios, pero las recibió para darlas. Así también en los atrios celestiales, en su ministerio en favor de todos los seres creados, por medio del Hijo amado fluye a todos la vida del Padre; por medio del Hijo vuelve, en alabanza y gozoso servicio, como una marea de amor, a la gran Fuente de todo. Y así, por medio de Cristo, se completa el circuito de beneficencia, que representa el carácter del gran Dador, la ley de la vida. Deseado de Todas las Gentes, pp. 12,13.

Preste cuidadosa atención a los siguientes puntos:

  1. Esta es ley de vida para el universo
  2. Es la vida del Padre la que fluye por medio del Hijo
  3. Por medio del Hijo regresa al Padre – la gran Fuente de todo
  4. Por medio de Cristo se completa el circuito de beneficencia

Este pasaje merece ser contemplado porque sus principios son repetidos una y otra vez por medio de símbolos como el agua, el maná, la vid, el árbol de vida y aun más. Muchas personas rehúyen llamar al Espíritu Santo una influencia, sin embargo Ellen White así le llama. Naturalmente que el Espíritu no es únicamente una influencia; trae la misma persona de Cristo hacia nosotros. El Espíritu representa a la persona del Padre y del Hijo, así que no es solamente una influencia.

A través de fe en Cristo Jesús, la cadena de dependencia mutua es sujetada al trono de Dios, y a través de la agencia del hombre la humanidad está sujeta a Dios. “Dios ha prometido su Espíritu Santo, el poder mas elevado del universo, para que sea incorporado, para que mediante fe en Jesucristo la humanidad sea elevada. Una influencia que emana de Dios atrae y concentra al poder del universo, para que una raza perdida y rebelde sea reconciliada y restaurada a Dios. Signs of the Times, septiembre 4, 1893. Existen expresiones similares en El Camino a Cristo, p. 98, 1892, 2T p. 189, 1868; The Southern Watchman, junio 25, 1903; Youth Instructor noviembre 3, 1898.

Como un don divino – el poder del Espíritu Santo fue dado a los apóstoles. También hoy será dado a todos aquellos que le busquen de corazón. Al concedernos su Espíritu, Dios se da a sí mismo: una fuente de influencias divinas, para dar salud y vida al mundo. Solamente este poder puede hacernos sabios para la salvación y aptos para las cortes celestiales. Cristo desea darnos una bendición que nos santificará. “Estas cosas les he hablado, para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea completo.” Signs of the Times, Marzo 15, 1910.

4. Complicaciones con tres seres auto-originados

A. Identidad confusa/mezclada del Padre y del Hijo

El corazón de la salvación se basa en el conocimiento del Padre y de su Hijo. Cualquier cosa que confunde a nuestro conocimiento de la identidad del Padre y del Hijo puede afectar nuestra salvación. Esto siempre fue una preocupación clave para los fundadores del movimiento adventista. Una de las preocupaciones claves fue el claro entendimiento de las escenas de Daniel 7 y 8, y el juicio. Ideas erróneas sobre el juicio investigador puede causar complacencia que conduce a quedarse sin aceite y ser clasificado entre las vírgenes necias. Observe lo siguiente de James White:

Dice el profeta Daniel, “Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente” Chap. Vii, 9. “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino”. Versículos 13, 14.

Aquí está la sublime descripción de las acciones de dos personajes; es decir, Dios el Padre, y su Hijo Jesucristo. Negad sus personalidades, y no hay una idea definida en estas citas de Daniel. James White, The personality of God, p. 3 y 4.

Ellen White apoya este sentir cuando dice:

“Quienes procuran mover los antiguos pilares, no están afirmando las cosas; no recuerdan lo que han recibido y oído. Quienes tratan de introducir teorías que mueven las columnas de nuestra fe con respecto al santuario, la personalidad de Cristo o de Dios, están trabajando como ciegos. Procuran introducir incertidumbre y dejar al pueblo de Dios sin ancla, a la deriva” Manuscript Releases, 760, 9.5.

En el corazón del mensaje adventista existe una clara distinción entre el Padre y el Hijo. No es un accidente que el adventismo es la única iglesia que recibió la doctrina del santuario celestial; esta creencia se remonta a la creencia de que ambos, el Padre y el Hijo tienen forma y son en realidad seres literales que son verdaremente Padre e Hijo. Todos los credos del cristianismo ponen énfasis en Dios como un ser espiritual, sin cuerpo ni partes, lo cual hace imposible concebir los hechos de Daniel 7 y la escena del juicio descrito en ellos. (Para más detalles, ver mi artículo No otro fundamento).

El texto completo de la doctrina adventista fue basado en la lectura literal de las Escrituras,   desarrollado por William Miller[4], y  endorsado por Ellen White[5] y los otros pioneros. Lo invito a leer el capitulo 25 de El Regreso de Elías[6] que enseña como la mayoría de las doctrinas adventistas han sido espiritualizadas en algún rincón de la iglesia debido al abandono de las reglas de interpretación literal. El rechazo del verdadero Padre y de su Hijo han provocado un tren de herejías que barren con la plataforma inamovible.

Con la introducción al adventismo de la declaración de 1980 sobre la Deidad, las palabras, la forma en que está escrita, se creó confusión tocante a las personalidades del Padre y del Hijo, debido a que destroza el verdadero significado de los términos Padre e Hijo, y los deja como si no tuvieran una relación distintiva uno con otro. Tenga en cuenta lo que dice:

2. La Trinidad
Hay un sólo Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, una unidad de tres Personas coeternas. Dios es inmortal, omnipotente, omnisciente, encima de todo, y siempre presente. (Deut. 6:4; 29:29; Mat. 28:19; II Cor. 13:13; Efes. 4:4-6; I Pedro 1:2; I Tim. 1:17; Apoc. 14:6 y 7).

Lo fundamental se refiere al Padre, Hijo y Espíritu como una unidad de tres personas y luego continúa refiriéndose a esta unidad como a “el”. Esto es afirmado por varios eruditos adventistas.

Sugerimos que Dios, en su auto-revelación trinitaria, ha afirmado que nos creó para reflejar el amor que reside sobrenaturalmente en su mismo ser como un Dios amante por la eternidad que es uno en tres. Además, el amor trino que se encuentra en Dios no está orientado hacia el yo, y eso implica enfáticamente que encontraremos nuestro gozo y satisfacción más grande en vivir para otros y servir a otros. Whidden, Moon y Reeve, La Trinidad p. 247

El uso de la palabra “su” para describir al Padre, Hijo y Espíritu crea confusión. Mezcla a las tres personas en una entidad impersonal.

Tendremos que hacer frente repetidamente a la influencia de hombres que estudian ciencias de origen satánico, por medio de las cuales Satanás procura negar la existencia de Dios y Cristo. Testimonios para la Iglesia, Tomo 9, p. 56

Tal parece que el Padre, el Hijo y el Espíritu son tres seres auto-originados sin rasgos distintivos que no son mas que etiquetas, y porque nunca hemos visto al Padre y al Espíritu, el peligro de unir sus identidades incrementa de forma dramática.  Cuando usted usa la palabra “El” para dirigirse a tres, los desviste de sus personalidades individuales y corre el riesgo de reducirlos a una fuerza bruta, al poder, conocimiento y presencia. En otras palabras, los tres “omnis” de Agustín. No es de extrañar que nuestra doctrina del Santuario este siendo atacada cuando más y más de nuestros hombres estudiosos se refieren al Padre y al Hijo colectivamente como El. Veo que este proceso es de origen satánico y completamente desacredita nuestro mensaje del Santuario. Esto no quiere decir que todos van a rechazar la doctrina del Santuario (aunque muchos ya lo han hecho), pero sí significa que los pilares que la sostienen, han sido seriamente debilitados o casi completamente erradicados.

B. Susceptibilidad Mística

Encuentro otro problema cuando se une al Padre, al Hijo y al Espíritu en un uno solo: vemos un paralelo con el misticismo oriental. Observamos a los tres miembros de la Deidad en sus esfuerzos para mantenerse desinteresados en mismos, fundiéndose en la Deidad de tres en uno. Esto es parecido al proceso del Budismo.

El Buda había inventado un nuevo sistema de meditación yoga (vipassana) y ciertamente fue esto lo que condujo a su percepción final. La mayoría de los sistemas de aquel tiempo inducían a un estado de trance conocido como “samadhi” en el cual se dice que el “yo” se une con la deidad o Brahman – como una gota de rocío cayendo en un océano”. Introduciendo el Budismo.

La filosofía oriental atrae a sus seguidores mediante la ilógica posibilidad de llegar a ser todo, comenzando primero con ser nada, y nos invita unirnos a la deidad. El trinitarianismo atrae a sus seguidores mediante la ilógica posibilidad de que hay tres personas en una, y nos invita a observar la unión de sus miembros sin interés en si mismos. El proceso es levemente diferente, sin embargo el resultado es el mismo. (Ver mi artículo La Trinidad y la pérdida de la identidad. http://www.maranathamedia.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=788)

Nuevamente, no todo el mundo va a abrazar el misticismo directamente, sin embargo, los pilares que protegen esta doctrina (el santuario) han sido erradicados. Es interesante ver el rápido despertar de la iglesia emergente en el Adventismo. Lo que he descrito sobre el Budismo es una preparación para la aceptación de esta iglesia emergente. También podemos ver la Trinidad como una perfecta herramienta para el ecumenismo por el hecho de que toma posibilidades ilógicas y la funde en una sola unidad.

C. El Espíritu Santo como un ser separado

Todos los adventistas concuerdan que el Padre y el Hijo son seres personales. Así lo dice Ellen White:

Existe un Dios personal, El Padre; existe un Cristo personal, El Hijo. Review and Herald, Noviembre 8, 1898.

Sin embargo, como mencionamos anteriormente, hoy día la iglesia ve al Espíritu Santo como un ser separado. Eso es muy dificil para mi. Mientras puedo imaginar un locus para el Padre y el Hijo como seres personales porque ambos tienen forma, el Espíritu no tiene forma y es omnipresente dejándome incapaz de concebir un locus central para su ser. Nos guste o no, eso abre las puertas para la creencia de que Dios está verdaderamente en las flores y en los arboles. Posiblemente usted no lo crea, pero eso abre las puertas para otros que deseen seguir el mismo camino. Ciertamente este es el camino que Kellogg siguió.

Carta de A.G. Daniells a W.C. White en cuanto a la opinión de Kellogg:

El día siguiente, el Hno. Daniells escribió a WC White con referencia a los cambios al libro. “Desde cuando cerró el concilio, he sentido que debo escribirle confidencialmente de los planes del Dr. Kellogg para revisar y publicar Living Temple [Templo Viviente] […] Él (Kellogg) dijo que algunos días antes del concilio, había estado contemplando el asunto y vio que había cometido un pequeño error en la expresión de sus opiniones. Dijo que todo este tiempo había estado preocupado por saber como expresar el carácter de Dios y su relación hacia la obra de Su creación… Luego afirmó que sus opiniones anteriores referentes a la trinidad habían sido obstáculos para una declaración clara y correcta; pero dentro de poco tiempo él había llegado a creer en la trinidad y podía ver claramente donde estaba todo el problema, y creía que podía aclarar la situación adecuadamente. Me dijo que ahora creía en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo; y en su opinión, era Dios Espíritu Santo y no Dios Padre que llena todo el espacio y todo ser viviente. Dijo que si hubiera creído esto antes de escribir el libro, podría haber expresado sus opiniones sin dar una impresión errada, la cual el libro da ahora. Le presenté mis objeciones a las enseñanzas y traté de mostrarle que su doctrina era tan contraria al evangelio que no veía como podría ser revisada simplemente cambiando algunas expresiones. Discutimos amigablemente el asunto por algún tiempo; pero yo estoy seguro que cuando nos despedimos, el doctor no se entendía a si mismo ni al carácter de sus enseñanzas. Y no entiendo como va a ser posible que él pueda en el transcurso de pocos días arreglar los libros para corregirlos.” Carta de AG Daniells a WC White Oct 29 1903 p.1 y 2.

La creencia en la Trinidad ayudó al Alfa de Kellogg, al igual que las explicaciones ilógicas de adorar a un ser sin cuerpo y sin partes que llena todo el cielo y toda la tierra. Al restringir a la agencia del Espíritu Santo fluyendo del Padre y el Hijo, ese Espírito queda anclado al Padre y al Hijo como su punto de fuga, y solamente representando al Padre y al Hijo. Esto prohíbe la posibilidad de creer que Dios está en las flores y en los arboles. Aquellos en nuestra iglesia que enfatizan a tres seres (Moon, Whidden, Reeve, Parfit, etc.) son susceptibles a esto, mientras que otros como Hatton, no son susceptibles debido a su creencia de tres personas en un solo ser.

El otro problema que encontramos con que el Espíritu sea un ser separado, es que causa conflicto con citas como las siguientes:

“Cristo el Verbo, el Unigénito de Dios, era uno con el Padre Eterno: uno en naturaleza, en carácter y en designios; era el único ser en todo el universo que podía entrar en todos los consejos y designios de Dios. Ellen G. White. El Conflicto de los Siglos pág. 547

Ningún hombre, ni aun el mas elevado de los ángeles, puede estimar el gran costo de [de la condescendencia de Dios en la preparación de la fiesta evangélica]; eso solamente lo saben el Padre y el Hijo”. Bible Echo, octubre 28, 1895.

“Solamente el Padre y el Hijo han de ser exaltados”. Youth’s Instructor, Julio 7, 1898.

Es imposible para los trinitarios decir que en la página 547 del Conflicto de los Siglos no se menciona nada acerca del Espíritu. Si el Espíritu es omnisciente y omnipresente, ¿como entonces no iba a estar presente en el concilio o no saber su decisión? La jerarquía funcional no satisface las demandas de los requerimientos divinos de omnipresencia y omnisciencia.

La cita en la revista Bible Echo habla del conocimiento de la condescendencia involucrada en el plan de salvación, ¿Cómo puede ese conocimiento ser restringido al Padre y al Hijo si el Espíritu es omnisciente?

La cita fue escrita en el mismo año que El Deseado de todas las gentes, y en ella encontramos la declaración que solo el Padre y el Hijo han de ser exaltado.

Tiene que haber una coherencia lógica en estos asuntos.

La última pregunta que haré es en relación con “Los tres seres santos”. Esta es la cita que sirve de ancla para desacreditar la mayor parte de todo lo que he dicho aquí.

Las citas que ocurren una sola vez, (“el nombre triple”, “Los tres seres santísimos”, “las tres personas del trío divino”) plantean cierta preocupación e inducen a cierta cautela por falta de uso que las corrobore. Cautela que está en armonía con la ejercitada cuando se trata de textos singulares que sostienen cualquier cuestión doctrinal.

La preocupación aumenta cuando descubrimos que uno de estos fue un sermón predicado por E. G. White a la Iglesia Congregacional, entonces usada por la Iglesia Adventista de Oakland, en la calles 18 y Market, en Oakland, California, un Sábado por la tarde, en Octubre 20, 1906, pero solo transcrito por un oyente en la audiencia y que no fue publicado hasta después de su muerte  en 7 Manuscript Releases, en 1976.

Recuerdo que Ellen afirmó:

Ahora estoy mirando mis diarios, y copias de cartas escritas varios años atrás […] tengo un material precioso para reproducir y presentar ante el pueblo en forma de testimonio. Mientras que puede hacer esta obra, el pueblo debe tener cosas que le recuerde nuestra historia pasada, para que ellos puedan ver que existe una cadena de verdades, sin una sola frase herética, en aquello que he escrito. Se me ha instruido que esto debe ser una epístola vivificante para todos referente a mi fe. Carta 329a, 1905, 3 Selected Messages p. 52.

Acople eso con esto:

Ahora, a todos los que desean la verdad yo les diría: No den credibilidad a reportes que no tienen autenticidad, tocante a lo que la hermana White ha hecho, dicho, o escrito. Si desean conocer lo que el Señor ha revelado por medio de ella, lean sus obras publicadas. 5 Testimonies 696.

En mi mente, si acepto los “Tres Seres Santísimos” de la forma en que está escrito, entonces tendré un conflicto con una larga porción de inspiración sobre una cita que nunca fue escrita o verificada por ella, y que no fue publicada hasta 1976. Esta no es una declaración que estoy dispuesto a usar como mi naipe de triunfo para afirmar mis creencias.

Las citas “El nombre triple” y “el trio celestial” no me preocupan, porque como he afirmado, yo creo firmemente en los tres grandes poderes del cielo, y en el Espíritu como un agente libre e independiente, usado por el Padre. Pero nuevamente, aquí está la cuestión de tres seres vivientes contra personalidades, lo que altera su definición de forma significativa.

D. Un Dios democrático

En un articulo escrito por Samuel Bacchiocchi sobre la Trinidad, el mencionó un punto extremadamente vital que refleja un sistema de valía que considero peligroso.

En corto tiempo veremos que la concepción monárquica de la Trinidad es especialmente reflejada en la estructura jerárquica de la Iglesia Católica, donde el papa actúa como el oficial que representa a Dios en la tierra, revestido con poderes especiales para gobernar a la iglesia. El resultado de esta práctica monárquica es la sumisión pasiva de creyentes que fallan en ejercitar sus dones espirituales en medio del cuerpo de Cristo. En contraste, la visión bíblica de la Trinidad, como la comunión perfecta de tres, da auge a una comunidad de creyentes con una variedad de dones que son evaluados y ejercitados expresando la comunión de la Trinidad misma. Samuel Bacchiocchi, La importancia de la Trinidad.

Una adoración de tres seres co-iguales y co-eternales, no deja espacio para los hijos o verdaderos subordinados. Todos son iguales en todo. Esta visión de Dios puede tener un impacto de largo alcance en la forma en que funcionan las familias y las comunidades. Tenga en cuenta que en la Trinidad de Bacchiocchi son los dones lo que dan valía y apreciación a las familias. En mi modo de ver las cosas, este es un concepto extremadamente tóxico y está en el centro de la escalera que hay que subir en el adventismo. Hay mucho más que se puede decir tocante a este tópico, pero usted puede leer en la última parte de mi libro El Regreso de Elías y mi revisión del trabajo del Doctor Bacchiocchi. http://www.maranathatmedia.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=679

Por lo menos he compartido con usted lo que creo es una alternativa lógica para la comprensión de los tres poderes celestiales. Creo que evita muchos de los problemas que he mencionado, y creo que se puede defender con las Escrituras y el peso de la evidencia en el Espíritu de profecía. Se lo presento aquí para su cuidadosa reflexión y consideración.



[1] Ver Christ and His Rigteousness [Cristo y su Justicia] para un ejemplo, pp. 9 y 22.

[2] Ver la carta de Willie White escrita en 1935 a H.W. Carr para una mejor explicación. Muchas personas descartan la carta de Willie White. Sin embargo, nadie trabajó mas cercanamente a Ellen G. White que Willie. También, como Willie era su hijo, ella tuvo amplio tiempo para “convertir” a Willie a la “verdad” después de la muerte de James, si era importante. Esto nunca sucedió. Por lo tanto, debemos concluir que Willie era extremadamente terco o muy lento, o ambas cosas, desde un punto de vista trinitario.

[3] Entiendo la palabra “sus” en su forma gramatical literal, tocante a una persona.

[4] Para obtener las Reglas de Interpretación de William Miller ver: http://www.maranathamedia.com/site/index.php?option=com_content&view=article&id=260

[6] También puede ver mi sermón: Los avances del espiritualismo. http://www.vimeo.com/15862381

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Ultima actualización (Jueves 24 de Mayo de 2012 04:27)